Apuntes de una rookie mom

Mamá de varones

Hable con ellas

descargaPor más que en el kinder de mis nenes soy sólo una entidad abstracta que firma los cuadernos de comunicaciones, en el de Alvarito se armó una dinámica preciosa. Veo que mucha gente en twitter se queja del “grupo de mamis en wa”, pero la verdad es que en nuestro caso es impecable.

Una que está llegando tarde, otra (normalmente yo) que nunca sabe qué hay que llevar, otra que pide opiniones sobre tal o cual tema, otra que acude al grupo cual oficina de objetos perdidos mostrando foto de algún hallazgo mochileril que no le pertenece.

Marzo además fue temporada alta de cumples en la salita, así que pudimos afianzar bastante el (lindo) vínculo que tenemos.

Hace poco me puse a charlar con una mamá de algo que me preocupa mucho, y me sirvió para darme cuenta de que no somos los únicos. Los papás y mamás nos preocupamos y nos ocupamos de nuestros pequeños y hay veces en que vemos panoramas negros. Compartir visiones y experiencias nos lleva a ver que la mayoría de las veces los temas son más comunes de lo que creemos, y además podemos descubrir cómo encara el colegio ciertos temas sin tener que hacer una cuestión de estado pidiendo entrevista y demás. Porque alguien conoce a alguien que conoce a alguien.

En fin, este fin de semana largo lo usamos para hacer mucha instrospección familiar. No son pocos los conflictos cuando hay que tomar las riendas de los temas de los hijos, y hacer los ajustes necesarios muchas veces implica hacer un proceso en el que cada uno tiene tiempos diferentes. En casa estos cuatro días nos sirvieron para tomar las riendas y hacer sintonía fina.

Hoy estoy tranquila. Me siento bien. Y no me siento sola.

“No estés sola en esta lluvia,
No te entregues por favor”

(Serú Girán. “Nos veremos otra vez)

 

Anuncios
1 Comentario »

Perfect is the new imperfect

2014-08-03 18.37.59Ahora me doy cuenta. No sólo “Imperfect is the new perfect” (¿se acuerdan?). Perfect is the new imperfect.

No es una sola cosa. No se trata de algo puntual. Es una forma general de ver las cosas: un nuevo prisma.

Me acuerdo cuando allá lejos y hace tiempo estaba obsesionada, presionada, estresada porque todo el engranaje esté aceitado y funcione a la perfección. Me acuerdo cuánto de todo eso se lo trasladaba a Alvarito.

Soy perfeccionista, y así salió mi hijo mayor. Ya veremos qué pasa con el Queca… todavía estoy a tiempo de corregir.

Esta imagen es una página de un libro de Carlos González que hace unos 10 meses me llamó poderosamente la atención. Hoy, después de una conversación trascendental que tuve ayer, se me vino a la memoria.

Y pensé en estas dos ideas fuerza que tan bien describe. La primera es que “hay miles de formas igualmente correctas  de criar a los hijos; y otros miles que, sin ser tal vez perfectas, son lo suficientemente buenas; y otros miles que vaya usted a saber si son buenas o no, porque no tenemos datos suficientes y hacemos los que podemos”. Y la segunda es que “las madres tienen una tendencia natural a elegir las opciones mejores”.

¿Por qué me planteo esto justo hoy? Porque, lo digo una vez más,  soy perfeccionista. Y me arrastro a un ritmo febril para hacer todo lo que implica la perfección. Y ahí está la realidad para enseñarme una y otra vez que para aprender hay que equivocarse.

La tabla de talla y peso, la adquisición de habilidades según la edad, las destrezas esperables según el nivel de maduración, el desempeño social adecuado según el entorno. Cuántas palabras dice, hasta cuánto sabe contar, cuán brillante son sus respuestas, cuántos instrumentos tocan… Todas esas tablas con que las mamás y papás nos comparamos unas con otras y unos con otros y a las que recurrimos para exhibir a nuestros hijos como trofeos nos hacen daño. Lo que es peor: les hacen daño a nuestros hijos.

De nuevo: ¿Por qué me planteo esto justo hoy? Porque tengo que enseñarles a mis hijos que está bien equivocarse. Que hasta es necesario cometer errores. Que sólo se puede incorporar nuevas habilidades y destrezas si nos animamos a darnos unos cuantos porrazos. Que el papelón es un paso necesario para la autoaceptación. Que del bochorno casi siempre se puede volver.

Mis hijos necesitan que cambie el chip. Perfect is the new imperfect.

4 comentarios »

Los 10 mandamientos

descarga (1)

  1. No insultarás a tus hijos. Tampoco insultarás su inteligencia.
  2. Respetarás sus tiempos de aprendizaje y adaptación.
  3. No exhibirás a tus hijos como trofeo. Ni te apropiarás de sus logros.
  4. Acompañarás a tus hijos en sus grandes momentos. Secarás sus lágrimas. Los consolarás cuando estén tristes y te reirás con ellos cuando estén contentos.
  5. Tolerarás su mal humor. Su frustración. Su cansancio. Su fastidio.
  6. No te quejarás de tus hijos. Mucho menos de sus necesidades.
  7. Escucharás sus pedidos. Les concederás los deseos que consideres apropiados y les explicarás claramente el “por qué no” de aquello que les niegues.
  8. Ayudarás a tus hijos a sentirse orgullosos de sí mismos. Alimentarás su autoestima.
  9. Fortalecerás sus habilidades y los ayudarás a desarrollarlas. Trabajarás junto a ellos en sus debilidades.
  10. Dejarás que decidan por sí mismos. Al fin y al cabo es lo que lograste con los mandamientos 1 a 9.
5 comentarios »

A %d blogueros les gusta esto: