Apuntes de una rookie mom

Mamá de varones

Free will

Ayer cuando llegué a casa mis Minions piqueteros me estaban esperando para ir a buscar al Doc al consultorio, como todos los lunes. Pero yo llegué un poco más tarde que de costumbre, y cuando lo chequée al Doc ya estaba llegando a casa.

Cuando les dije esto a los chicos, uno propuso ir a esperarlo a la puerta del edificio, y el otro comenzó a presionar para sentarse a la mesa y comer (la mesa ya estaba servida).

Era incompatible satisfacer el deseo de los dos. Los diez pisos de diferencia hacían ambas pretensiones mutuamente excluyentes. Tampoco me planteaba como posibilidad dividir el team porque yo acababa de llegar y quería estar con los dos.

Temí por mi sistema nervioso. Y por mi estado zen.

Así que les propuse bajar a esperar a papá a la puerta del edificio como quería uno, con los platos de comida de cada uno, como quería el otro. Win-win.

Los vecinos me miraban y no lo podían creer, pero nosotros tres la verdad estábamos tan pero tan contentos que incluso cuando llegó Marian seguimos charlando un rato más en la puerta del edificio como si nada.

Siempre me gustaron los happy endings.

2015-10-26 19.50.04

 

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Una brújula y un bastón

Hace un tiempo me llegó un mail con una propuesta que me resultó super interesante. Yo justo estaba leyendo “Ser padres conscientes” (lo conté acá, ¿se acuerdan?), y de casualidad me invitaron a un taller de orientación a padres que a lo largo de 10 encuentros se proponía descular temas de la crianza y la educación, tales como la puesta de límites, los vínculos saludables, el apego seguro, la prevención de adicciones, y un montón de temas relacionados, justamente, con la crianza consciente.

Me dije que qué mejor oportunidad para afianzar el camino que vengo recorriendo en esto de la maternidad consciente, y como justo empezó en un formato que encajaba en mi agenda, allá fui.

Recién empiezo, la verdad, pero estoy encantada. Los conceptos que estoy incorporando me sirven mucho para llevar a mi vida, no porque otro lo diga sino porque son cosas en las que creo de verdad. Finalmente estoy encontrando el rumbo que quiero transitar para poder acompañar a mis hijos y ayudarlos a crecer sanamente.

El espacio terminó siendo algo bastante parecido a una terapia de grupo, lo cual superó mis expectativas porque ya no se trata de ir a escuchar, sino de poner el alma al servicio de mi superación como mamá.

Cuando me iba de casa, Alvarito me preguntó a dónde, y le contesté que iba a un taller. ¿Taller de qué?”, me preguntó. Un taller que me puede ayudar a ser mejor mamá cada día, le dije.

“Ah, ¿como eso que me decís siempre de practicar, probar y hacer el esfuerzo?”. Claro, mi amor, eso mismo.

Eso mismo.

Además del libro “Ser padres conscientes”, del que ya hablé, recomiendo estos sitios. Realmente me cambió mucho la forma de acompañar a mis hijos comenzar a verlos a través de ellos mismos. Observarme y observarlos. Pensar en sus necesidades, en sus tiempos, en sus capacidades. Proyectarme como una compañera de vida, y no como una autoridad suprema.

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150623/abci-infancia-feliz-padres-201506221406.html

http://www.revistasomos.cl/2013/02/crianza-consciente-una-nueva-manera-de-ser-padres/

http://www.mamanido.org/2015/04/ser-madre-consciente-ser-padre-consciente/

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