Apuntes de una rookie mom

Mamá de varones

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Leí por ahí que del 1 al 7 de agosto es la semana de la lactancia materna. En mi caso personal, la fecha no podría ser más oportuna porque coincide con el cierre de un ciclo.

Voy a contar mi experiencia personal, sin juicios de valor, sólo con la esperanza de que alguien pueda obtener alguna información útil.

Todas las familias, en la última etapa del embarazo, tienen que tomar una de las decisiones más importantes: el modelo de alimentación para los primeros meses de vida del bebé. Sin eufemismos: hablo de la lactancia. Cada familia debería poder decidir puertas adentro, libremente, sin prejuicios y sin intromisiones.

En nuestro caso, elegimos un camino sin atajos: la lactancia materna (exclusiva los primeros 6 meses, y luego como complemento hasta estar cerca de llegar al primer año). Me informé mucho sobre las enormes ventajas que supone este modelo, y en familia decidimos que valía mucho la pena hacer el esfuerzo.

Tuve la suerte (y la capacidad) de nunca haber dejado de trabajar, ni en el embarazo ni después del nacimiento de Alvaro. Mi emprendimiento demanda mucho esfuerzo y mi trabajo profesional mucha responsabilidad (aunque en este último caso, sí hube de tomar licencia de 3 meses tal como prevé la ley). Una vez que volví a estar todo el día fuera de casa me equipé con todo un arsenal a tales fines: una micro-mini heladerita para mi oficina, una lunchera tipo tote para los traslados, bolsitas para guardar, y el famoso saca-leche (a propósito, ¡qué nombre horrible!). Complementos vitamínicos, refuerzos en la dieta, en fin… Realmente nos ocupamos del tema.

No fue fácil, pero quienes pasan todo el día fuera de casa sepan que, si se dan ciertas condiciones, y si es lo que desean, es posible.

Yo había empezado a guardar en el freezer desde mucho antes de retomar el ritmo full time (desde la primera semana de vida ya guardaba bolsitas con lo que se pudiera). Y una vez que comencé a pasar muchas horas fuera de casa me tomaba el tiempo para hacer acopio. Sin cesar.

Hoy, con algo más de 10 meses, Alvarito está comenzando solito a elegir cuáles son las tomas que quiere y cuáles no. Y ya van quedando poquitas, así que en breve vamos a estar cerrando esta etapa, de forma natural y sin sobresaltos. Todavía no toma ningún otro tipo de leche, pero superado el malentendido del principio, ya puedo afirmar que come de todo (hasta lo que no le han permitido todavía, pero ese es otro problema).

No voy a hablar de las ventajas, porque prefiero que de eso se ocupen los que saben. Pero sí puedo decir que estamos muy felices con la decisión que tomamos, y muy satisfechos con los resultados, que saltan a la vista.

Comparto algunos links que en su momento me ayudaron mucho:

10 datos sobre la lactancia materna (Organización Mundial para la Salud)

Lactancia y trabajo: es posible!

101 Reasons to breastfeed your child

El virus sincicial es el que más está circulando esta temporada

A la salud de Alvarito.

1 Comentario »

Fuera bicho

Comienzan los fríos. Es inevitable. Podemos quejarnos con mayor o menor vehemencia, pero el calendario manda.

Una de las mayores preocupaciones que tengo este año es cómo preservar a mi bebé de la proliferación de enfermedades, respiratorias más que nada, que trae aparejadas el frío.

Me puse a investigar un poco, y uno de los artículos más serios que encontré sobre este tema fue éste que publicó hace casi un año la Fundación Infant sobre el virus sincicial.

El artículo es viejo, puede decirse, pero lo que rescato son las recomendaciones: “además de mantener las medidas de higiene para prevenir las infecciones respiratorias (lavarse las manos, ventilar los ambientes y cubrirse la boca con el brazo al estornudar), es sumar otras dos estrategias efectivas para controlar la enfermedad: amamantar al bebe y no fumar. “La lactancia materna reduce la gravedad de la bronquiolitis”, explicó Polack, y el humo de cigarrillo daña el desarrollo pulmonar fetal.”.

Parece fácil. Veremos cómo nos va.

Por lo pronto, entre el pediatra y yo privamos al papá de llevar a Alvarito a la pile a tomar clases de natación. Me sentí un poco culpable porque es algo que Marian realmente quería hacer, pero no va a faltar oportunidad. Como dicen por ahí: más vale prevenir que curar. A esperar la primavera.

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