Apuntes de una rookie mom

Mamá de varones

Hoy ya no soy yo

2013-12-29 22.03.41Por estas fechas me encanta reflexionar sobre el año que se va. Es inevitable.

Este año las fiestas me toman en una situación muy particular. Estoy de licencia, disfrutando a mis dos pequeños, amamantando a uno, viendo crecer al otro, y atravesando la ola de calor. Soy feliz. Soy básicamente feliz. Dentro de poquitos días nos vamos de vacaciones, lo que nos va a venir super bien para consolidar el vínculo de esta nueva familia de cuatro.

Así que no creo que pueda agregar muchas más cosas relevantes. No tan relevantes como ésta, claro.

Como familia, este año que termina pudimos disfrutar algunos viajes, pudimos concretar el deseo de sumar un nuevo integrante al team, remodelamos nuestro hogar para darles a los niños un espacio sólo para ellos, emprendimos unas cuantas aventuras nuevas y reforzamos nuestra escala de valores propia y privada. Nada como algunos momentos de adversidad como para convalidar cuál es nuestro límite. Esa barrera inquebrantable que nos define tal cual somos, con nuestros defectos, virtudes, expectativas y decepciones.

Como mamá, me descubro, redescubro, me cuestiono y felicito cada día a toda hora. Cosas en las que creía, que hoy ya no están, que se esfuman por inútiles. Una lista enorme de «cosas que yo nunca» que «al final, sí». Giros radicales en mi forma de ver la maternidad… Este segundo embarazo me transformó en otra persona. No lo digo como cliché. Me preparé mejor, me conecté más, tuve mis espacios propios, mis momentos mágicos. Privaciones, también. Y algunos cuidados. Pero hoy soy otra mamá.

Más tranquila, con menos presión y sin tantas ganas de correr esta carrera contra mí misma. Metas cortas. Ya lo dijo el colega, en el largo plazo estamos todos muertos. Con ganas de corregir algunas cosas y con miedo de repetir otras. Más humana, reflexiva y paciente. Si tal cosa es posible. Y nuevamente con la certeza absolutamente de que el tiempo no vuelve más.

Mis hijos tienen alas, de mí depende que aprendan a desplegarlas. Si pudiera pedir un deseo, quisiera la capacidad y la paciencia para enseñarles a volar. Para que siempre vuelvan. Eso quiero para el 2014.

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El ahorro es la base de la fortuna

A falta de mejor título, lo que vengo a contar es que realmente estoy haciendo ahorro de alimentos para períodos de escasez. Léase, estoy organizando la logística para nnuevamente poder sostener la lactancia prolongada cuando vuelva a mi oficina.

Hace poco en el grupo de mamás 2.0 compartí mi experiencia con Alvarito, y ahora como estoy de lleno dedicada a esa tarea lo cuento acá. Esto sirve para poder sostener la lactancia materna cuando pasamos muchas horas fuera de casa, pero también es útil para salidas esporádicas en que el bebé queda a cargo de otra persona, e incluso para incentivar la producción de leche.

Básicamente, lo que se necesita es un buen sacaleche, recipientes para guardar en el freezer, y alguna conservadora para los traslados. Yo me decidí por el sacaleche eléctrico, para el freezer unas bolsitas que se venden especialmente para este uso, y una lunchera tipo tote de neoprene. Después hay otros accesorios útiles pero no imprescindibles. Por ejemplo, si la extracción se va a hacer fuera de casa y hay acceso a microondas, hay unas bolsitas para esterilizar que son muy prácticas. En casa, las opciones para esterilizar todo el kit son el esterilizador eléctrico o de microondas que todas las marcas tienen, o la cacerola, pero me declaro incompetente en la materia. En mi oficina tengo una heladerita super chica (de esas que son para 6 latas de gaseosa) que es del tamaño de una CPU, en donde muy privadamente voy guardando lo que voy juntando en el día hasta que me voy a casa.

Como una vez que vuelva a la oficina voy a estar muchas horas fuera de casa, mi estrategia consiste en ir juntando día a día y la voy guardando en el freezer, perfectamente rotulada con fecha y cantidad. La idea es hacer entre 2 y 3 extracciones por día mientras esté fuera de casa.

El pediatra nos irá marcando las cantidades que tendrá que ir tomando cuando yo no esté en casa, y cuando yo esté tomará a libre demanda, como siempre.

A propósito, recientemente aprendí que el concepto de «lactancia a libre demanda» está mutando al de «lactancia por señales». Esta idea viene a derribar el mito de que «el que no llora no mama». El concepto se basa en la idea de que, en rigor, el llanto es el último estadio cuando el bebé pide comida; hay unas cuantas señales antes del llanto que se puede aprender a reconocer y se evita que el bebé coma nervioso y atragantándose.

El principio básico es que cuanto más tempranamente, en función de las señales, el bebé haga sus tomas diarias, mejor va a alimentarse y por ende tendrá un mejor descanso.

Así que ya estoy armando mi stock de líquido sagrado para cuando retome mis actividades. La lactancia materna, personalmente, me da muchas satisfacciones. Es algo que realmente quiero hacer, independientemente de los fanatismos a favor y en contra. Haber encontrado el método que mejores resultados me da, para que lactancia y trabajo no sea una utopía irrealizable, me hace muy feliz.

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Colorín colorado

descarga (1)Con Alvarito estamos, por varias razones, en una etapa muy interesante en su forma de relacionarse con los libros. Desde que nació, adicta como soy a la lectura, quise inculcarle lo mismo a él y entonces me la pasé comprando libros. En varios idiomas, porque nuestra idea es que tenga una formación de ciudadano del mundo.

Hasta hace poco tiempo no se enganchaba mucho, ni con las imágenes ni con las historias, pero le encantaba usar a los libros como juquete. Desde chiquito uno de sus deportes favoritos era desordenar las bilbiotecas y jugar con todo los libros (de adultos, de niños, guías de viaje, y hasta los álbumes de fotos!).

Pero ahora ya pide que le leamos, y eso está buenísimo, primero porque es algo que esperábamos ansiosamente, pero segundo porque siendo Gervito tan bebito viene bárbaro poder compartir con el hermano mayor una actividad tranquila mientras se tiene al bebé en brazos, se le da la teta, se lo hace dormir o lo que sea.

Así que ahora me tomo la tarea mucho más en serio. Me puse a investigar mucho, y también recibí material sobre literatura infantil que quiero compartir.

Leer cuentos a nuestros hijos es un mimo que tiene efectos maravillosos. El momento del cuento empieza con un poquito de intriga y curiosidad, abrir la primera página ya entusiasma a los peques, es una ventana a un mundo nuevo, donde la imaginación crece con los relatos, es un momento entretenido y enriquecedor para padres e hijos, es la oportunidad de compartir tiempo juntos y también una forma de descubrir los gustos, temores e intereses de tus hijos. Es crear un espacio para la comunicación y es una tarea reflexiva también.

¿Por qué es bueno mantener viva la costumbre de las narraciones infantiles?

Leer cuentos a los chicos estimula su imaginación, los niños van creando imágenes en su mente de los personajes y los hechos, los ayuda a agilizar su memoria, a desarrollar su capacidad de relacionar ideas y a ampliar su vocabulario.

Pero además de los beneficios intelectuales, leerles cuentos estimula su sensibilidad y percepción, pueden canalizar sus temores identificándose con los personajes del cuento y también las narraciones los ayudan a transitar etapas, como la llegada de un nuevo hermanito, dejar los pañales, aprender a lavarse los dientes o dormir tranquilos sin pesadillas de monstruos imaginarios.

Los cuentos son excelentes para inducir al sueño, tienen un efecto relajante y tranquilizador y escuchar el relato de sus padres los ayuda a sentirse seguros. Además del clásico “cuento para ir a dormir”, hay otros momentos para leer en familia que pueden disfrutar juntos, donde a veces el cuento se vuelve interactivo y se construye entre el relato del narrador y el aporte de los chicos. Siempre es muy bueno que los chicos tengan la opción de elegir el cuento que les gustaría que les lean.

La recomendación, según la edad es:

  • Para menores de dos años, cuentos ilustrados con frases cortas o palabras sueltas que identifiquen la imagen.

  • A los 3 años, las historias deben ser simples, con dos o tres personajes y finales felices.

  • A los 4 años, los cuentos con superhéroes y personajes fantásticos como hadas, duendes, magos u objetos inanimados que cobran vida son ideales para esta etapa.

  • A los 5 años, los chicos se empiezan a identificar con los personajes y sus desafíos, las historias pueden tener un anclaje en la realidad.

  • A los 8 años, los libros de aventuras les fascinan. Pueden ser historias donde los personajes trabajan juntos para lograr un objetivo. Es una buena forma de incorporar valores como la solidaridad, el amor, el respeto y la amistad.

  • A partir de los 12 años, en esta etapa el misterio les encanta y empieza la pre-adolescencia. Las novelas gráficas o comics retratan situaciones de la vida real en forma entretenida, ayudan a reforzar valores y a tratar los conflictos internos que empiezan a manifestarse en esta etapa.

La literatura infantil es muy prolífica, hay mucho y variado para elegir, también hay cuentos tradicionales de todo el mundo que son muy interesantes para tener en casa. A mí, como dije, también me gusta tener biblioteca en varios idiomas (como mínimo los tres idiomas que va a estudiar en el colegio). Mi teoría es que arrancando desde pequeños los niños adquieren el hábito de la lectura con naturalidad.

Aparte de los libros básicos con objetos y cuentitos muy cortos, hay ciertos clásicos que ya tengo en su biblioteca para cuando tenga edad suficiente. Están los cuentos completos de los Hermanos Grimm, El Principito, la Colección Billiken completa, en inglés tengo varios ejemplares de Dr. Seuss, y algunos cuentos en francés.

Queda para otro post el dilema y el choque con la televisión y la tecnología, cosa que no tengo para nada resuelta aún.

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